Nuevo homenaje a José Luis Solana Sojo, presidente de la fundación Galletas Coral, en la Torre de Iberdrola «la picota de Bilbao», realizado por la Cofradía mirandesa de Bilbao.

La alcaldesa Aitana Hernando, el concejal Miguel Ángel Adrián, el empresario Ginés Clemente, el gerente de Miranda Empresas Roberto Martínez de Salinas, numerosos empresarios, amigos y familiares disfrutaron una vez más de entrañable compañía, su arenga empresarial y todo ello en un lugar excepcional.

Fotógrafo: Ignacio Pérez «El Correo»

Crónica de Cristina Ortiz  «El Correo»

Ilusión para conservar y atraer empresas a Miranda

Solana pide en la cita con la Cofradía Mirandesa de Bilbao que se aúnen esfuerzos para que la ciudad «sea otra vez un gran centro industrial»

Encaramado a lo alto de ‘La Picota bilbaína’, donde el perfil del entorno que rodea Miranda fue sustituido por las majestuosas vistas de 360º al bocho desde lo alto de la Torre Iberdrola, José Luis Solana recibió la chapela de la Cofradía txapela de Bilbao y lo hizo de manos, entre otros, de uno de sus nietos, Víctor Chicharro. Fue el de ayer un homenaje más a su trayectoria empresarial y a la implicación para recuperar uno de los parajes naturales mirandeses más reconocidos.

José Luis Solana durante su intervención en el acto en la Torre Iberdrola.
Un acto que reunió a más de sesenta personas, entre las que no faltaron la alcaldesa de la ciudad, Aitana Hernando, y su amigo e industrial, Ginés Clemente y, por supuesto, tampoco familia y amigos que le acompañaron en «un viaje a Bilbao distinto a todos los que he hecho en mi vida. Me habéis traído en volandas», aseguró Solana.

Un agradecimiento que acompañó de una petición, aunque no personal: «tenemos que intentar que Miranda sea otra vez un gran centro industrial, con vida. Porque, evidentemente, todos somos conscientes de que la industria fija población y con ella llegan el comercio, los establecimientos el ocio…».

Un impulso para el que, señaló, Bilbao puede ser un buen lugar en el que mirarse. «Siempre que he venido he respirado fortaleza económica, poderío… algo que siempre me ha dado envidia, envidia sana». Por eso, para tratar de imitar ese ejemplo, pidió a Miranda que «la misma pasión con la que respalda al Mirandés y a San Juan del Monte la pongamos para conservar las empresas que tenemos y traer otras nuevas. Esa sería mi gran ilusión y mi gran deseo», zanjó.

Actitud que quiso reconocer la Cofradía Mirandesa de Bilbao, organizadora del acto, destacando fundamentalmente su actitud a la hora de «destinar parte de los beneficios de su empresa a recuperar una zona que está muy metida en el alma de los mirandeses: La Picota», explicó Jesús Fernández Urbina, portavoz del colectivo.

Entre los asistentes al acto estuvo también el artista bilbaíno Darío Urzay, que residió durante su infancia y adolescencia en Miranda, ciudad en la que empezó a pintar y recibió sus primeras clases. Él fue el encargado de ejercer de ‘cicerone’ por el hall de la entrada a la Torre Iberdrola que acoge dos de sus obras, dos cuadros de gran tamaño que representan sendas vistas del exterior del rascacielos, y que explicó a la comitiva desplazada desde la localidad del Ebro.

 

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Vídeo: Javier Burgos «Cofradía mirandeses en Bilbao»

 

Homenaje anterior en Miranda De Ebro:

Homenaje José Luis Solana en Monasterio del Espino. Entrega León de Oro